Argentina está una vez más combatiendo a su antigua enemiga, la inflación. Ahora, la historia podría repetirse, dado que Argentina parece estar a vísperas de otra crisis monetaria.
Hasta la mañana de este martes, el tipo de cambio en el mercado negro entre el peso argentino (ARS) y el dólar (USD) llegó a 9,87, lo que significa que el valor del peso ahora se ubica 47,3% por debajo del tipo de cambio oficial. Esto resulta en una tasa anual de inflación implícita de 98,3%.
Por ahora, los efectos de esta elevada tasa de inflación están siendo parcialmente amortiguados mediante el comprensivo régimen de control de precios que impera en Argentina (en inglés). Pero estos controles de precios no son sostenibles a largo plazo. De hecho, los “precios mentirosos” de corto plazo simplemente distorsionan la realidad económica, derivando últimamente en escasez.
Hay, sin embargo, una solución simple para los problemas monetarios de Argentina: la dolarización (en inglés). He propuesto la dolarización en Argentina desde hace más de dos décadas (en inglés), mucho antes de que explote la supuesta “caja de convertibilidad” (en inglés). Para aclarar las cosas, Argentina no tuvo una verdadera caja de convertibilidad entre 1991 y 2002 (en inglés). En cambio, como anticipé en 1991 (en inglés), el “sistema de convertibilidad” funcionó más como un banco central (en inglés) que como una caja de convertibilidad. Este sistema de tipo de cambio anclado estaba condenado al fracaso —y de hecho, fracasó.
La crisis de 2001-02 en Argentina podría haberse evitado fácilmente si el país simplemente hubiese dolarizado. Argentina tenía más que suficientes activos extranjeros para dolarizar su economía incluso a fines de 2001 (en inglés). Pero el gobierno argentino, mediante una serie de políticas erradas, terminó “flotando” su moneda.
No es de sorprender que ahora Argentina esté nuevamente donde se encontraba a fines de los ochenta. Entonces, ¿cómo puede dolarizar Argentina? (en inglés). En resumen, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) tomaría todos los activos y obligaciones de su hoja de balance denominados en moneda extranjera y los convertiría a dólares estadounidenses. El BCRA luego cambiaría esos dólares por todos los pesos en circulación (base monetaria) a un tipo de cambio fijo. Según mis cálculos, el BCRA necesitaría por lo menos $56.360 millones para dolarizar al tipo de cambio oficial (hasta el 23 de abril de 2013).
Hasta el 23 de abril, el BCRA tenía activos extranjeros netos equivalentes a $31.230 millones. Si Argentina dolarizara al tipo de cambio oficial entre el peso argentino y el dólar de 5,17, le faltarían $25.130 millones de los $56.360 millones que necesita para cubrir la base monetaria. Dicho esto, si el BCRA utilizara un tipo de cambio más cercano a aquel del mercado negro (léase: el libre mercado), esto podría lograrse de manera mucho más sencilla. Por ejemplo, si Argentina decidiese dolarizar con un tipo de cambio entre el peso argentino y el dólar de 9,33 pesos por dólar (5,5% más bajo que el tipo de cambio en el mercado negro hasta el martes), solo se requerirían $31.230 millones para cubrir su base monetaria y dolarizar la economía. Esta es la cantidad exacta de activos extranjeros en el BCRA (ver el cuadro adjunto).
El resultado final sería una economía argentina libre de la inflación que la ha plagado por décadas. De hecho, Argentina finalmente podría experimentar los beneficios que disfrutan otros países dolarizados como Ecuador.
Aquí presento (con solamente un pequeño cambio) mi plan para la dolarización en Argentina, que presenté por primera vez hace más de una década.