Inmigrar a EE.UU. es la principal forma de escapar de la pobreza en decenas de países

David J. Bier muestra que para más de tres docenas de países, la mayoría de su población que no vive en la pobreza reside en EE.UU. como es el caso de Somalia, donde 97,7% de su población que no vive en la pobreza vive en EE.UU.

Por David J. Bier

Inmigrar a EE.UU. es la principal forma de escapar de la pobreza en muchos países. Para alrededor de tres docenas de países, la mayoría de su población que no vive en la pobreza vive en EE.UU. De hecho, bajo el estándar de pobreza del mundo desarrollado de $30 por día, la inmigración es casi la única forma de escapar de la pobreza en varias nacionalidades. Dado que la pobreza está prácticamente asegurada en sus países de origen, no debería sorprender a los legisladores que millones de personas arriesgarían todo para emigrar a EE.UU.

En 2019, solo alrededor del 16% de las personas en EE.UU. vivían por debajo de la línea de pobreza de $30 por día. Esto es un poco más alto que la tasa del 13% según el estándar nacional de EE.UU. (que se calcula de una manera algo diferente). Pero para la mayoría de los países, las tasas de pobreza por debajo del estándar de $30 por día están muy por encima del 90%. Las tasas de lo que en el mundo desarrollado llamaríamos pobreza son tan altas que el Banco Mundial usa umbrales mucho más bajos para medir las tasas de pobreza en el mundo en desarrollo (para la pobreza “extrema”, alrededor de $2 por día). 

El uso de datos de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense de la Oficina del Censo y del Banco Mundial nos dice que la mayoría de las poblaciones que no viven en la pobreza nacidas en unos 40 países viven en EE.UU. El Gráfico 1 muestra los 40 países con la mayor proporción de su población que no está en la pobreza en EE.UU. Casi todos los somalíes –97,7%– que han escapado de la pobreza (y que viven en EE.UU. o Somalia) viven en EE.UU. Los cubanos no pobres y los micronesios también superan el 97% en EE.UU. Alrededor del 93% de los haitianos que no viven en la pobreza viven en EE.UU.

Saltando a la parte inferior de la Figura 1, gracias al crecimiento económico reciente, la mayoría de los mexicanos que no están en la pobreza viven en México, sin embargo, el 45% de los mexicanos que han escapado de la pobreza viven en EE.UU. Eso es asombroso para un país con más de 126 millones de habitantes.

La Tabla 1 muestra datos detallados de 130 países para los cuales el Banco Mundial tiene datos sobre tasas de pobreza (y algunos otros –Cuba, Venezuela, Afganistán y Guyana– para los cuales había otras fuentes disponibles). Sorprendentemente, hay casi 56 países donde al menos una quinta parte de la población del país que no vive en la pobreza vive en EE.UU. En total, alrededor de 41 millones de personas nacidas en otros países viven en EE.UU. por encima de la línea de pobreza del mundo desarrollado. 

Por supuesto, los inmigrantes no se seleccionan al azar, y las personas de ingresos mas altos tienden a emigrar, pero dadas las tasas de pobreza en estos países, los “ingresos más altos” aún colocarían a la mayoría de los inmigrantes de EE.UU. por debajo de la línea de pobreza del mundo desarrollado en sus países de origen. Además, el efecto total de la inmigración sobre la pobreza es incluso mayor de lo que implican estas cifras por dos razones. 

Primero, los datos aquí solo incluyen personas que inmigraron a EE.UU., no a otros países, por lo que el número total de personas que escapan de la pobreza a través de la inmigración desde estos países en cualquier parte del mundo es aún mayor. En segundo lugar, los inmigrantes de EE.UU. envían alrededor de $150 mil millones en remesas a sus países de origen cada año. Alrededor de una cuarta parte del PIB de El Salvador, Honduras y Haití, por ejemplo, proviene de las remesas estadounidenses. Tantas personas que caen en el grupo de “no en la pobreza” en el extranjero solo están alcanzando ese nivel de éxito gracias a la inmigración en EE.UU.

Vale la pena agregar que la razón por la que tantas personas pueden escapar de la pobreza en EE.UU. es porque este país tiene instituciones y capital que les permiten acercarse a su potencial económico completo. Los derechos de propiedad más sólidos, prácticas gubernamentales menos corruptas y otros aspectos de los mercados libres permiten a las empresas desarrollar capital y tecnología que hacen que los trabajadores sean más productivos. Es esta productividad la que se traduce en salarios más altos y menos pobreza. 

Ninguna otra política de EE.UU. por si sola podrá haber logrado estos asombrosos resultados en el alivio de la pobreza entre las personas nacidas en estos países, pero estos resultados son aún más increíbles dado que EE.UU. tiene un sistema increíblemente restrictivo para el tamaño de su población. EE.UU. se ubica en el tercio inferior de los países ricos por la proporción de su población nacida en el extranjero. Para que EE.UU. alcance la mediana de esos países ricos – donde se encuentran Canadá, Nueva Zelanda y Suiza – más de 20 millones de personas tendrían que mudarse aquí de la noche a la mañana.

Los defensores del actual sistema restrictivo rara vez se enfrentan directamente al hecho de que están condenando a millones de personas a una vida de pobreza innecesaria. EE.UU. no está ni cerca de “su límite” (lo que sea que eso signifique). Millones de personas podrían venir a EE.UU., disfrutar y contribuir a su éxito económico. El gobierno de EE.UU. debería permitírselo. Ellos se beneficiarían y nosotros también.